Ahora no vamos a
tener una introducción interesante sobre el por qué de la siguiente publicación
sino que más bien voy a revelar oscuros pensamientos de una turbia mañana de
mayo, que solo en una confusa noche de junio merecen ver la luz.
Estas son las cosas
en que yo pienso mientras ustedes me cuentan sus vidas:
-Mi vecino me mea
el perro.
-Hace años que no
reviso para ver si hay pitufos debajo de mi cama.
-Mis amigos
planean venderme como esclavo a Croacia.
- Creo que las
empresas de celulares recopilan información sobre nosotros para vendérsela a
una raza de extraterrestres que buscan dominar el planeta
-Alf escribía con
las dos manos.
-Wally era un
pelotudo sin amor que solo quería llamar la atención, por eso se escondía.
-Pablito no clavó
un clavito porque no sabía ni siquiera prepararse un mate cocido.
- La gente que es
muy amistosa tiene grandes tendencias al canibalismo.
-La farolera
tropezó porque estaba ebria.
-Siempre que llovió
y paró, dejó de llover.
-Ajkashdjsadhkjsahdkjasfhkasjfasf
-¿Es realmente
saludable que alguien piense estas cosas?
-¿Habrá más café en
la alacena?
Así se le pone
fin a esto, como tal vez dentro de un rato yo le ponga fin a esos pensamientos…o
no? Quién sabe. El 35% de las estadísticas que hacemos sobre nosotros mismos
son solo una pelotuda manera de rellenar espacio en el pensamiento para no
hacer uso del cerebro de manera interesante.
Cinco de cada
diez personas te van a mentir esta semana, deberías preguntarte ya mismo: ¿Quiénes?
¿Por qué? ¡Qué hijos de puta! ¡Qué frío que hace!
Santiago Gómez
Escritor de cosas
Ranelagh, un
lugar entre Quilmes y la nada
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