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viernes, 15 de junio de 2012

Filosofía de mate cocido con leche: Capitulo V



“La poesía de tus labios desencadena en mi alma,
la sinfonía más perfecta de mundos perversos de placer”


Mientras la bola gira y gira, nosotros somos el hámster dentro de la ruedita, ya lo saben bien que es mejor correr la cortina, que dejar entrar el sol.
En el día de hoy vamos a proponer un análisis que proviene de las entrañas mismas del pensamiento Bienatrodeniano, que desde hace ya casi 2 años, se ha instalado para reformar el pensamiento del ser humano común. Hoy vamos a intentar distinguir entre un PELOTUDO BIOLÓGICO y un PELOTUDO AMBIENTAL.

Caso 1: “El Pelotudo Biológico”

Fundamentalmente asentada su descripción en lo más profundo del determinismo biológico. Quienes defienden esta postura, se encuentran perdidamente enamorados de la idea de explicar toda la pelotudes humana dentro de las raíces evolutivas, llevando siempre bajo el brazo “El origen de las especies” de C. Darwin, sin precisamente haberlo leído todo pero al menos les sirve para explicar sus teorías. La cadena evolutiva de estos seres se habría “cagado” hace 200 millones de año, y salvo que saquen algo de la galera, hay que “aguantar el partido con varios jugadores menos”.
La esperanza y el sueño de que la selección natural colabore para erradicar al ser fastidioso y pegajoso, desvela a estos científicos que están dispuestos a “dejar la vida en la cancha” para que triunfe su teoría.

Estamos a reproducir a pelotudos primitivos” nos dice al borde del llanto la doctora Clara Fernandez Mostacholi (Bióloga marina- actualmente cajera de Wall Mart). Claro su novio acaba de dejarla por una quinceañera lujuriosa, y ella no puede evitar utilizar su formación académica a la hora de castigar contra ese ser repulsivo y asqueroso denominado “su ex”. La doctora nos habla de que en las raíces genéticas del individuo descansa un gen contiene la información exacta de la idiotez humana y que es por eso que se inició el PGH( Proyecto Genoma Humano) con el fin de poder identificar la localización de dicho gen y de paso ver “como mierda se hace para salvarnos de este calvario”.

Cuando uno es pelotudo desde la sangre, ni el mejor de los ambientes te salva del hundimiento… sería como intentar salvar al Titanic con una soga” nos dice Hugo Flores Hidalgo (Darwinista hasta las pelotas y Licenciado Bioético)

Al parecer sería muy difícil luchar contra la constitución del genoma humano y habría que simplemente “esperar la muerte” lo más dignamente que se pueda, según los adoradores de esta teoría.

Se intentó durante 3 meses tratar a ciertos sujetos denominados “Infumables”, metiéndoles la cabeza dentro de un microondas, aproximadamente durante 10 min a máxima cocción, para “ver qué onda” e intentar cambiarles los genes… pero no hubo caso y los científicos “se aburrieron” y los largaron de nuevo. Ni siquiera con un concentrado de geniol y buscapina puedieron cambiar las cosas… “Hemos fracasado, que Darwin y la justicia os lo demanden” dijo uno de los científicos antes de suicidarse con un disco de Ricardo Montaner.

Pelotudo Biológico (descendiente directo del Trastornatus Boludius Quemadisimus”)
-Genéticamente infumable
-Se supone que no tiene sano ningún alelo
-Ni siquiera un buen ambiente lo salva
-Sus genes no le permitirían adaptarse jamás

 
"Tu perfume, que a veces me contamina los pulmones, 
otras veces me enamora y puedo parar un tren usando solamente la boca"



Caso 2: “El Pelotudo Ambiental”

Es culpa del ambiente. “Uno no nace pelotudo sino que te lo pega la junta” diría una vecina. Y si, así como mi vecina lo dice desde el fondo de su corazón recordando viejas experiencias. Esta corriente filosófica se apoya totalmente en la creencia de que el ambiente puede ser tanto “perfeccionador” así como “deformador y cagador de la conducta humana”.

Cualquier boludo condenado por su genética y sus antepasados, puede “rehabilitarse” en un ambiente incentivador de las buenas costumbres.

“Para que los van a segregar en instituciones sin con una noche de panchos y birra los podemos encaminar de nuevo” nos dice la socióloga Bernarda Beltrán (dueña de una florería en la Boca y accionista en Sacoa). Sus estudios más recientes estarían en condiciones de afirmar que con una buena cantidad de horas de interacción social “como la gente” cualquiera puede pasar de ser “infumable” a ser un intelectual amado y respetado.

Porque vivir adaptado es mejor que vivir aislado en comunas, los científicos proponen modificar el entorno de los llamados “pelotudos ambientales” y que de una vez por todas nos dejemos de “hinchar las pelotas” agarremos el bombo y los trapos y empecemos a alentar todos que el domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar.

Los biologicistas corren siempre con la federal” dice el Licenciado en Psicología Gustavo Pelongo “siempre quieren buscarle una respuesta medicable a todo, llega un momento que te inflan las pelotas y querés decirles que te chupa un huevo Darwin y que de este lado escuchamos a Deep Purple y paramos con la hincha de Atlanta”. El exaltado licenciado nos invita a pensar en la creciente ola de investigaciones que apuntan a meternos medicamentos por todos lados, simplemente por el hecho de que la gente quiere soluciones rápidas.

Los ambientalistas “se pasan por las bolas” las teorías biológicas y están dispuestos a demostrar que es dentro del trabajo social y estrictamente humano donde se encuentra la solución a los problemas de la pelotudez humana.

Nosotros dejamos planteado el debate, como siempre abrimos el paraguas y nos jugamos solamente cuando es necesario y vamos a apoyar a la corriente que más dinero esté dispuesta a aportar, porque con las ideas y el amor por las mimas no podes comprarte un Audi ni mucho menos.
Los invitamos a discutir con nosotros estas cuestiones… el juego de la filosofía de Bien Atroden no es cerrado ni mucho menos, cualquiera puede opinar, siempre y cuando opine como nosotros!



Santiago Gómez
Escritor de cosas
Ranelagh, un lugar entre Quilmes y la nada

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