Según expertos en
dermatología, y luego de haber realizado diversos estudios para constatar,
ahora todos deberíamos cuidarnos de “pintarnos la cara color esperanza” porque
no solo afectaría la piel sino que además tendría severas complicaciones al
tomar sol en el verano.
Durante el Vigésimo
Primer Congreso de Dermatología y Décimo Cuarto Torneo de Ping Pong Amateur (tómese
nota de que ambos eventos se realizaron el mismo día y en el mismo lugar por
algún “error” en la reservación del salón así que hubo que estar apretaditos),
que se llevara a cabo en Don Torcuato, se encendió la alarma sanitaria,
abriendo el debate social y por ende haciendo que nos preguntemos nuevamente ¿Cuánto
nos queda de vida?... Es que cuando uno de los científicos expositores tomó el
micrófono y expuso los graves riesgos de caer en el engaño de Diego Torres de “pintarse
la cara color esperanza”, el auditorio se conmovió. El Licenciado en
Dermatología Occidental y Profesor de Defensa contra las Artes Oscuras Emiliano
Hugo Corbalán plantó bandera para exponer los serios riesgos de contraer
enfermedades cutáneas severas, perdida de la audición, constipación e incluso
troglodismo.
En palabras del licenciado “nos tomaron de boludos durante muchos
años y nos hicieron creer que si nos pintábamos
la cara color esperanza todo sería mejor, pero no nos explicaron los riesgos
que había ni mucho menos nos contaron la maraña política que había atrás de
todo esto”…
¿A qué se refería el licenciado? Básicamente estaríamos hablando de
una maniobra siniestra entre Diego Torres y los grandes laboratorios para “encajarnos”
productos nuevos y renovadores que casualmente tratan las enfermedades que se
derivan del efecto que produce el color esperanza en la piel. Toda esa merluza
comercial que lleva años desbaratándose desde la difusión del tema, parece a
fin de cuentas en una movida de los laboratorios para reposicionar sus serios
intentos de controlar la sociedad y sus reacciones. El cantante en reiteradas
ocasiones fue increpado por estas cuestiones, a lo que tranquilo respondía “ustedes
siempre quieren encontrarle el pelo al huevo”. Pero como ya sabemos estas
historias son de nunca acabar…
Entre otras cosas
en esta movida de control social que se promueve desde la inserción de la
canción en el imaginario colectivo, no solo existe la idea de levantarnos el
ánimo y ponernos a bailar en calzones, sepamos leer entre líneas las maniobras
corporativas que se tejen. Se habla de una jugarreta política para de una vez
por todas eliminar el optimismo de la sociedad, la canción es ideal para estos
individuos que disfrutan de mover “las cachas” al son de una jocosa melodía que
invita a ser felices; se habla también de la posibilidad de medicar el
optimismo que ya en altos puestos gubernamentales les estaría cayendo como “ el
traste” y sería hora de “cantarle las cuarenta” a todos los giles… en fin
nosotros destapamos la olla y seguiremos investigando para que las maniobras
conspirativas se terminen de una vez y dejen de jugar con nosotros como si fuésemos
figuras de acción como el boludo de “Action
Man”.
En próximos
encuentros desbarataremos la red de Trata de Delfines que se escondió durante
años con el tema “Azul” de Cristian Castro.
Santiago Gomez
Escritor cosas,
investigador semi-calificado
Ranelagh, un
lugar entre Quilmes y la nada
0 comentarios:
Publicar un comentario