Señoras/es tengo el agrado de presentar antes ustedes a la nueva incorporación filosofal de BIEN ATRODEN el estilo coche cama de redacción del señor Pablo Pujadas... hijo ya reconocido de esta humilde hermandad.
¿Cuál sería la mejor forma de empezar un tópico cuya
envergadura nos harían remontar hacia tiempos remotos, en la vieja antigüedad
(no critiquen mi termino)? Muy poco de esto podría plasmar en ideas sencillas
lo que se trata de expresar con este ensayo irrisorio que a nadie le importa,
que el tiempo perdido mientras ustedes leen esto podrían emplearlo en acciones
más lógicas y productivas como el mirar el partido de Alte Brown y Chacarita o
limpiar las telarañas de tu cuarto que la radiación electromagnética las
convirtió en expertas jugadoras de Poker. O es más, pensar que mientras lees
esta publicación hay grandes sucesos en el mundo que acontecen sin que tu
entendimiento se percate de su accionar como que los Chinos son buenos en el
salto triple o en canoa; pensar que la inflación en la Argentina no existe
cuando este lo decide una institución de influencia estatal que ratifica que un
individuo puede alimentarse con solamente seis mugrosos pesos que no alcanzan
ni para reservar la cancha de papi futbol de la esquina en Ranelagh. No,
no…grandes sucesos que se desarrollan en ámbitos cerrados y que son expulsados,
expresados a través de los medios de difusión que responden a intereses
gubernamentales, o estados de intereses capitalistas.
¿Qué podemos pensar? ¿Cuál es la verdad? Es la conspiración
del ocultamiento de la verdad que nos embarga a cada instante en este planeta,
moribundo y manchado con la sangre de los patriotas y defensoras de la verdad;
cuyo derramamiento de sangre provoco el crecimiento de plantas de dinero para
el enriquecimiento de pocos. Son partes de la misma conspiración. ¡Oh, no! Están
en todos lados. Y yo que deje la pava calentándose a fuego lento. ¿Qué dice que
me habrán modificado la intensidad y ahora estará hirviéndose? Litros de agua
desperdiciados en la evaporación de la mañana. Ellos mismos que se evidencian a
través de las paradojas de la vida, cuando en un programa gastronómico argumentan
que la receta ideal para una empanada es una perfecta combinación entre la masa
y el relleno cuando se refutan en publicidades transmitidas por la televisión
en el cual aseguran que lo más importante es lo de adentro. ¡Oh, no! ¡Oh, no!
Están en todos lados. Que no se germine el pánico. Hay varias maneras de
combatirlos. Horas y horas de jugar al PES es una solución para mantener la
cabeza adormecida e inmune a los efectos, pero me contradigo totalmente en
decir que el PES hay mensajes subliminales del gobierno. ¡Oh, no! Según veremos
en la formación inicial del Chelsea en el PES 2006, podemos ver claramente que
la dupla ofensiva es ROBBEN – DROGBA. ¡Oh, DIOS! Peor si retrocedemos en el
campo de juego cuando nuestro amigo SCHOLES aparece en escena, sugiriéndonos
que lo hagamos en las escuelas. ¿¡Donde esta mi calmante!? No podemos pensar en
esta sociedad, nuestras facultades cognitivas son inhibidas por los efectos
implícitos de las corporaciones intentándonos cegar la verdad mediante técnicas
tortuosas y totalmente escabrosas pero que cada individuo asimila ese mensaje
como alejado de lo pernicioso que caracteriza a su naturaleza, producto de una
mente que ha sido contaminada por esas mismas herramientas de corrupción del
libre arbitrio ¡Oh, no! ¿No hay señales de mi calmante, Jaime? Pues encuéntreme
algo, cualquier cosa sirve. ¿Un anticonceptivo? Espere, no se lo tome. ¡Oh,
no!...Jaime era travesti y estaba esperando un hijo. A eso me refiero ¿Cómo
podemos vivir en un mundo en el que los mayordomos son travestis y que son
ellos mismos encargados de prepararnos el te de cada mañana? ¿No he visto señas?
Salvo esa marca móvil de rouge impregnado sobre el borde superior de la taza
que bailaba al ritmo de la comparsa. ¿Qué es esto? Estoy empezando a
reflexionar y a llegar a la conclusión que mi mente está siendo atormentada por
las maldiciones de las corporaciones. Están influyendo en el texto.
A cada persona quien ignora estos mecanismos de corrupción
mental, aun más poderosos se convierten, transformándose en amplias maquinas de
lavado cerebral. Ignorar que cuando vamos a Mc Donald y nos manifiestan que no
pueden agrandarnos el combo en promociones 2x1 en cuarto de libra con queso;
cuando nos señalan en el cine a que silla especifica sentarnos y cuando nos
dirigimos hacia allí una pareja estúpida ya los ha ocupado y nos tendremos que
alejarnos para ocupar otros asientos para evitar la situación vergonzosa de
hablar con desconocidos y pedirles que se muevan a otros lugares encima cuando
ya ha empezado a rodar el proyector: en estas situaciones es cuando hay una
conspiración para despreocuparnos de la tensión social reinante en el país,
mantenernos aislados y sumergidos en la banalidad de nuestra cotidianeidad. A
la vez que el estado se encargue de fomentar un mecanismo de difusión
futbolístico para solapar a los programas de intereses culturales e intelectuales,
que siempre el SIU Guarani funcione como el orto, que te aumenten el boleto si
careces de la tarjeta SUBE, que vayas al supermercado y nunca tienen monedas
para darte cambio, que solo tengas 4 números free en movistar, que el facebook
te imponga la biografía sin tu consentimiento, estar viendo la Voz Argentina y
darse cuenta que todos cantan peor que un pulpo desafinado, que te rompan el
ojete con las bebidas en un boliche (40 mangos un DR LEMON!!??!), que vayas a
lavar tu auto y ninguno de ellos se encargo de limpiar la sangre del baúl, que
todo el buen porno sea pago, que nunca encontras la guita cuando viene el
delivery de la pizza, que te afanen cuando dormís, que siempre haya cola en
Pago Fácil, que siempre que vayas a un hotel te asignen un cuarto que está
justo al lado de aquel en el que lo habita una pareja adicta al sexo fácil, que
cuando estés mal por una mina te consuelen diciéndote que hay mejores (¡no
quiero mejores, a mi me gusta esa!), que el helado te llegue algo derretido y
que nunca tengan de chocolate Marroc…todas estas cuestiones son obra de este
sistema pernicioso para nuestra salud mental. ¿No me creen? Fíjense en el vaso
que nuestro amigo prometió tomarse hasta la mitad ¿Se tomo toda la birra, no?
Eso también es conspiración. ¿No me creen? Muéranse de cáncer.
Este escrito se autodestruirá en cinco segundos.
Este escrito se autodestruirá en cinco segundos.
Pablo Pujadas, destructor de ardillas.
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