Hace un tiempo nos reunimos con unos colegas en el Congreso Internacional de Ginebra bajo el lema "Como preparar un buen omelette y hacer trampa en el juego de la oca" y en una noche de desenfreno y debate sobre el problema de usar juegos de naipes para ahogarse en alcohol, surgió un gran problema que atañe a las sociedades contemporáneas: el uso de la palabra CULO.
Algunos afirmaban que el si decimos CULO en la vida cotidiana con nuestros proletarios y sometidos compañeros laborales no existe problema alguno, sino que la complejidad es decir CULO en alguna reunión en la que estamos frente a gente desconocida.
No todo el mundo conoce que la palabra CULO fue empleada por los opeletudoenses que habitaron la región de del norte de América, para designar a la moneda con la cual desempeñaban su vida económica diaria. Así los opeletudoenses en su dialéctica diaria llegaban a decir con toda soltura "no traje nada porque me faltó un CULO" o "lo más difícil hoy en día es ganarse un CULO" además de "mientras sea un CULO no se mira de donde viene".
Pero bueno si uno esta fino en el conocimiento de estas poblaciones ya extintas que poblaron este continente mucho antes de que viniésemos nosotros a hacerlo mierda definitivamente, entonces se embarra en la cochinada urbana y común de denominar al CULO como esa distinguida raya que se denota al final de la espalda de las personas.
También otro tema que se trato con respecto a la palabra CULO es el hecho de que, en denominadas culturas se opte por seleccionar a sus líderes de acuerdo a lo sublimes y/o destacados que sus CULOS puedan ser. Es algo que alarma a los científicos de Brandsen y de Junín quienes todavía trabajan en una cura para la idiotez extrema.
Un colega francés sugirió "romperles el CULO a patadas a todos los pelotudos que se opongan a aprobar la palabra CULO como muestra de distinguida exposición cultural" pero obviamente fue sedado y desterrado de la convención.
Ahora bien tal vez un día podamos imitar al pueblo opeletudoenseano y llevar nuestro léxico hacia las mas ricas y sabrosas conjugaciones del habla.
Ayudanos a crear cultura y no seas un pelotudo ignorante, que después tenga que quejarse de que le rompieron el CULO"
Dr Gustavo Ludeo
Matrícula Bonarense 4545158/@-EAPEPE3274
Universida Mundial del Mundo
jueves, 28 de octubre de 2010
La columna del Dr.Gustavo Ludeo "Soy argentino y me gusta el pepino"
Publicadas por
Santiago Gomez
a las
8:12 p. m.
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1 comentarios:
Si me das algunos culos te doy un poco de pan..por así decir
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